A vida através das palavras*

10 May

Já que vou falar de um livro sobre escritas íntimas e a questão autobiográfica, por que não começar com uma confissão? Mas não fiquem muito entusiasmados, não se trata de uma confissão sobre minhas secretas inclinações sexuais ou de uma exibição pública da parte mais vergonhosa de minha personalidade. Para isso, está meu diário, que continuará escondido na prateleira, atrás dos livros que já ninguém lê e que publicarei (talvez) em algum momento futuro para o deleite dos leitores e leitoras mais mórbidos (como eu mesmo).

Não, neste caso, trata-se de uma confissão mais simples e até banal, pelo qual peço desculpas antecipadamente. A confissão é esta: há alguns anos, desde que comecei meus estudos de pós-graduação em literatura hispano-americana em Bogotá e, depois, em literatura brasileira no Rio, venho sentindo que, em vez de me aproximar da experiência literária de anos anteriores (experiência tão profunda que me levou a abandonar outras possibilidades de vida, sem dúvida muito mais rentáveis e seguras, sobretudo desde a perspectiva de meus pais), essa experiência parece esbarrar agora em uma série de obstáculos e superstições, que condicionam ou pelo menos dificultam em parte esse encontro com “algo intimamente desconhecido” que era para mim a leitura. Seguir leyendo

Fernando Pessoa

24 Abr

En Lisboa el 13 de junio de 1888 nace el poeta Fernando Pessoa. Desde que inicia su labor poética lo acompaña una preocupación central: el sentido del ser. Pessoa será siempre un poeta y un filósofo, por eso Heidegger denominó su actividad como poetar pensante. Pero no existe un solo Fernando Pessoa, tuvo varios seudónimos y cuatro famosos heterónimos (Alvaro de Campos, Ricardo Reis, Alberto Caeiro y Antonio Mora). ¿Qué está detrás de esa multiplicación? Los personajes-autores son creados para acompañar a Pessoa en su propia soledad y angustia: la angustia del ser. En Pessoa y sus otros yo no hay sosiego, no hay un Dios que los acoja. Los aflige la rapidez con que se escapan los días sin tener tiempo de repetir los breves instantes de felicidad que raramente alcanzan. Se deprimen por haber fallado y los persigue el pensamiento implacable, el hábito inmortal de analizarse a sí mismos. Estas son las raíces del desasosiego que genera la angustia, comenzando por el vicio de pensar, de estar conscientes. Es precisamente el sentimiento de angustia que experimentamos el que nos revela la presencia de la nada. Es en esta experiencia que se revela al mismo tiempo el ser. Heidegger descubre en el lenguaje poético la presencia del ser, donde la cuestión de la verdad pasa a ser encarada como enigma, lo que no significa que no pueda ser mostrada sino jamás descifrada. La verdad es una aparición. La poesía de Fernando Pessoa consigue llegar a la radicalidad del sentido, trayendo la verdad a la luz en un juego de sombras. El poeta es el mensajero, alguien que trae la noticia, que es capaz de escuchar el mensaje y ser fiel a esa escucha. El poeta está más cerca de los dioses, del espacio sin nombre, el espacio de la nada, donde aparece la verdad del ser. Desde ese espacio nos habla Fernando Pessoa.

Momentos Kodak

10 Abr

No sé muy bien si estos Momentos Kodak son intentos de prosa poética o de poemas en prosa, aunque presiento que eso no tiene mayor importancia. Sería mejor definirlos como ejercicios, libremente inspirados, en la conjunción de dos mecanismos de escritura: 1) la reducción de la vida entera de un hombre o una mujer a dos o tres escenas y 2) el arte de escribir sin escribir del haikü.

Laura

En medio del parque hay una fuente con la estatua de una mujer. Al fondo una iglesia iluminada por el sol. El parque está lleno de hombres viejos que juegan cartas sobre unas bancas de cemento mientras las palomas vuelan peligrosamente sobre sus cabezas blancas y grises. En su bolso el pasaje de avión. En su cuerpo el vacío. No piensa en nada. Su mirada se concentra en la sonrisa del viejo que súbitamente tira un as de trébol sobre la mesa.

Diego

Es el segundo café y el tercer cigarrillo. El cielo está despejado y la brisa mueve levemente las ramas de los árboles que se ven a través de la ventana. En sus manos una novela, escrita por ella, donde él es el trágico protagonista. Toma otro sorbo de café. Se da cuenta, sólo ahora, que ya no le importa para nada el asunto de la inmortalidad. Seguir leyendo

La invasión

18 Mar

La casa se ha llenado de extrañas criaturas. No sabemos de dónde salen y mientras más matamos, más aparecen. En las noches me persiguen terribles pesadillas kafkianas. Camino por la casa sigilosamente, con miedo de encontrarme una de ellas mirándome a los ojos. Poco a poco han ido apoderándose de lugares estratégicos donde ya no podemos entrar. Estamos siendo expulsados por una fuerza extraña que no conocemos, ni entendemos. Mandamos a fumigar las bodegas que están en la parte posterior de la casa y por unos días llegamos a pensar que la invasión había terminado. Pero como el fénix renaciendo de las cenizas, ellas renacieron del veneno, insuficiente para destruirlas. Seguir leyendo

Vidas imaginarias

18 Mar

El arte de la biografía es el arte de lo imposible, pues ninguna vida puede ser en efecto contada. No le queda al biógrafo otro camino distinto al de elegir ciertos rasgos, algunos grandiosos y épicos, otros banales y simples, para armar una secuencia de momentos construida al azar con algo que se parece mucho a los restos de un naufragio. Los instrumentos de los que se vale el biógrafo son variados: testimonios, cartas, entrevistas o documentos. Fuentes que en principio podrían dotar la biografía con un alto grado de veracidad. Pero ¿quién nos asegura que las cartas no son apócrifas, que el testimonio se aferra a los hechos, que quien habla no mezcle en sus recuerdos lo que fue con lo que quería que fuese, los hechos con su deseo? A pesar de todo, la biografía, real o imaginaria, pretende darle un orden y una coherencia a esa confusión nebulosa que a veces llamamos vida, existencia o simplemente ser. Su función consiste quizás en buscar un sentido, aunque sea pasajero e inútil. Y su belleza en revelar los pequeños gestos que definen la singularidad de un invididuo, sea este héroe o villano, tirano o mártir, como lo dijo e hizo Marcel Schwob en aquellos lejanos días de 1896.

La máquina*

27 Feb

“Quince minutos para empezar, maestro”, me grita una voz desde afuera. Me miro en el espejo y todavía no puedo creerlo. Mi afición comenzó cuando mis padres me compraron mi primera máquina de escribir: una Brother 350 blanca y roja. Yo tenía 11 años y en el colegio empezaban las clases de mecanografía. De manera natural asimilé la distribución de las letras y cuando la profesora nos hacía taparlas con cinta aislante, yo podía escribir páginas y páginas sin cometer casi ningún error. Desde el primer momento tuve un entendimiento perfecto con la máquina, pero nunca pensé que se tratara de algo fuera de lo normal. Seguir leyendo

Fernando Vallejo

27 Feb

Fernando Vallejo nació en Medellín en 1942 y desde 1971 vive en México. Es biólogo, cineasta y escritor. Comenzó su carrera con la realización de dos cortometrajes: “Un hombre y un pueblo” (1968) y “Una vía para el desarrollo” (1969), y de tres largometrajes: “Crónica roja” (1979), “En la tormenta” (1980) y “Barrio de campeones” (1981). Comienza a publicar obras de ficción en 1985 con “Los días azules”, parte de un ciclo denominado “El río del tiempo” (1998), que incluye también “El fuego secreto” (1986), “Los caminos a Roma” (1988), “Años de indulgencia” (1989) y “Entre fantasmas” (1993). También publicó los libros “La virgen de los sicarios” (1994) [adaptado al cine, dirigido por Barbet Schoereder], “La rambla paralela” (2002), “Mi hermano el alcalde” (2004) y “El don de la vida” (2010). En 2003 ganó el Premio Rómulo Gallegos con su novela “El desbarrancadero”. Con una prosa burlona, anárquica y desacralizadora, la obra de Vallejo escapa a una clasificación rigurosa, situándose en una frontera difusa entre ficción y autobiografía. Seguir leyendo

Sombras

24 Feb

Estaba acostado mirando hacia el techo con las manos detrás de la cabeza. El sol se filtraba un poco por la ventana y las sombras creaban extrañas figuras sobre la pared. Pude identificar un castillo, luego un barco, una casa rodeada de árboles y ahora veía un enorme dragón que lentamente empezaba a moverse.

Lo último que sentí fueron unos colmillos afilados apretándome suavemente el cuello.

2666 O segredo do mundo*

24 Feb

Comecei a ler a Bolaño em uma tarde de março do ano 2001 em Bogotá, quando minha amiga D. me colocou nas mãos um livro grosso de cor cinza. A imagem da capa era de três homens jovens, usando chapéus e uma roupa elegante, que

Roberto Bolaño

caminham por uma praia de cor vermelha, enquanto no fundo se vê o mar de um azul intenso e uma montanha. Ao colocar o livro em minhas mãos, D. me disse: “Lê isto. É a melhor coisa que leio há muito tempo”. Confiava no critério de minha amiga, que tinha me recomendado outras leituras reveladoras em um momento que parecia não encontrar nada que me inspirasse. Sua recomendação não me defraudou e nos dias seguintes, ou melhor, nas noites e madrugadas seguintes (pois era o único tempo disponível para ler que nesse momento me deixava um trabalho burocrático tedioso e extenuante em um escuro ministério colombiano) li como em êxtase Os detetives selvagens. Seguir leyendo

Em liberdade, de Silviano Santiago

24 Feb

Graciliano Ramos

Em liberdade de Silviano Santiago reproduce un supuesto diario que el escritor brasilero Graciliano Ramos habría escrito al salir de prisión en enero de 1937. Según Santiago, el escritor entregó los manuscritos del diario a un amigo y le pidió que sólo los diera a conocer 25 años después de su muerte. Sin embargo, en 1953, Graciliano le escribe a su amigo en vísperas de un viaje a Argentina para un tratamiento médico, pidiéndole que queme los originales. Su amigo nunca los quemó, aunque le afirmó al autor del diario haberlo hecho. Un mes después, Graciliano Ramos moría en Rio de Janeiro. En 1960, Santiago conoce en Rio al guardián del diario, que un día decide contarle la historia del manuscrito y su decisión de no quemarlo. Seguir leyendo