“Los escritores perdieron su lugar como héroes culturales.
Pero, ¿por qué no pueden al menos competir con las estrellas pop en su campo? ¡Promovamos los escritores como sexys y fabulosos!”
Manifiesto de la Revista Canteen.
Balzac en Ilusiones perdidas observó que el mayor problema a resolver para el artista es como ser notado. En un artículo del New York Times, el historiador y escritor de libros de viaje Tony Perrottet, recuerda algunas estrategias usadas por los escritores a lo largo de la historia para auto-promoverse. Entre ellas el globo de aire caliente que Maupassant mandó sobre el Sena en 1887 con el nombre de su historia más reciente, Le Horla; o las anónimas y exaltadas reseñas que el propio Walt Whitman escribía sobre sus libros: “An American bard at last!”, diría Whitman sin un ápice de falsa modestia. Gore Vidal, famoso por sus frases ingeniosas, dejó esta evidencia sobre sus técnicas de autopromoción: “Nunca pierdo la oportunidad de tener sexo y aparecer en TV”. Sigue leyendo
Hace un tiempo pensé en escribir un ensayo sobre algunas novelas que me parecían perfectas para leer en tránsito hacia algún lugar: en el metro, en el ómnibus, en el avión. Creo que la idea inicial apareció cuando leía las novelas cortas de Alejandro Zambra en el recorrido del metro que me llevaba todos los días de mi casa, en el norte de la ciudad, hasta la universidad en el sur. Pero el concepto se podría extender a muchas otras novelas, algunas de Aira, por ejemplo, o novelas cortas de Levrero como “El discurso vacío” y “Diario de un canalla” o un libro como “Mudanza” de Mo Yan, que leí alguna vez sin parar en un vuelo de Rio a Bogotá. 
“Mi querido amigo. Su novela es buena y es original. Lamentablemente la parte que es buena no es original. Y la parte que es original no es buena”. La frase es de Samuel Jonhson y la recordé al leer por estos días El arte de rechazar una novela, libro escrito por el canadiense Camilien Roy, publicado originalmente en 2007.
“La experiencia de una tempestad en el mar hasta un imbécil no la olvida y sabe contarla; pero para una tempestad en una copa de champaña es necesario el genio de Proust”
“La extrañeza está ahí, afuera de uno mismo,
Quizás una de las vertientes más interesantes de la literatura contemporánea sea aquella que experimenta con las fronteras discursivas, mezclando ficción, ensayo y autobiografía en textos que suelen ser un dolor de cabeza para los clasificadores empedernidos y los creadores de fichas catalográficas.
